Apostamos por un futuro SOSTENIBLE
Nuestro manejo en el viñedo no es sólo ECOLÓGICO, además es regenerativo y todos nuestros vinos, NATURALES.
Nuestro manejo en el viñedo no es sólo ECOLÓGICO, además es regenerativo y todos nuestros vinos, NATURALES.


Nos sentimos orgullosos de pertenecer a Alzanatura, un proyecto impulsado por la Fundación Somos Naturaleza, que promueve la defensa de la biodiversidad y la viticultura ecológica en Montilla – Moriles a través del apoyo a productores sostenibles de la comarca Campiña Sur Cordobesa.
Cada botella que sale de nuestra bodega cuenta la historia de compromiso con el entorno natural y la protección del medioambiente, hábitat del Alzacola Rojizo, una especie emblemática de la zona, y que simboliza los esfuerzos de conservación del proyecto, resaltando la importancia de proteger tanto la fauna como los hábitats autóctonos.
Como custodios de un legado histórico tenemos un compromiso profundo con la tierra que nos da todo.
Es nuestra prioridad la conservación de la biodiversidad y la prácticas sostenibles en nuestro entorno y terruño.
Por ello el 100% de nuestra producción y agricultura es ecológica.
Gestionar el manejo del suelo de manera sostenible y responsable contribuye a conservar nuestro patrimonio natural y cultural y ofrecer productos de la más alta calidad.
Todas las prácticas agronómicas en nuestro viñedo y Lagar están marcadas por el respeto al medio ambiente y mantenimiento del equilibrio natural.
Como el reciclaje de antiguas tinajas de vino, hoy recolectoras del agua de lluvia, tan necesaria y valiosa.
Coberturas vegetales que protegen el suelo de la erosión, mejora su estructura y eleva la materia orgánica.
Árboles y arbustos autóctonos, para mantener la vegetación en los márgenes de los viñedos y proporcionar hábitats para la fauna local, ayudando a estabilizar el suelo.
Otra medida importante ha sido la instalación de cajas nido para aves y murciélagos, fomentando la presencia de especies beneficiosas que contribuyen al equilibrio del ecosistema vitícola.


Nuestros vinos están concebidos de manera artesanal, con la misma esencia transmitida de generación a generación, sin prisas y sin artificios y cumplimos con todos los estándares de producción orgánica.
Nace de viñedos vivos, a partir de uvas cultivadas sin el uso de pesticidas, herbicidas o fertilizantes químicos, solo la tierra, lluvia y las manos que lo cuidan.
Elegir orgánico no es solo elegir un vino, es un estilo de vida, un compromiso no solo con la sostenibilidad, con nosotros mismos y el respeto absoluto por el entorno que nos rodea.
