EN EL CORAZÓN DE NUESTRA BODEGA
Vinos Finos, Generosos y Blancos, con eternos aromas de levadura, madera vieja, especias y frutas pasificadas, con sabores salinos, yodados, dulces y secos, amargos e intensos, vinos que evocan el suelo, la uva y la evolución de su crianza.
yodados, dulces y secos, amargos e intensos, vinos que evocan el suelo, la uva y la evolución de su crianza.
Crianza y Envejecimiento.
Criaderas y Soleras.
Un proceso ancestral lleno de pasión y dedicación.
El trasiego en estas botas es una labor minuciosa donde se separa el preciado vino de los sedimentos que han ido depositándose con el tiempo; requiere destreza y cuidado para evitar la mezcla de impurezas y mantener la pureza del vino.
En cada trasiego, se revela el arte y la experiencia de nuestros enólogos quienes indican el momento exacto para realizarlo. Es un proceso que no solo busca la clarificación y estabilización del vino, sino también su evolución y transformación en cada etapa de crianza.
Mientras el líquido dorado fluye de una bota a otra, se produce una mágica danza de aromas y sabores. El oxígeno se infiltra suavemente, brindando al vino la oportunidad de desarrollar su carácter y personalidad única.
Las botas de roble americano utilizadas para almacenar y envejecer el vino en Santa Magdalena son verdaderas joyas que encierran siglos de tradición y sabiduría vinícola.


PURA ALBARIZA
NUESTRO TERROIR
recuerdos del océano, mecida por los vientos de Levante secos y calurosos y de Poniente húmedos y frescos, nos regala su particular carácter y sus propiedades excepcionales.
Formada durante millones de años, compuesta principalmente por carbonato cálcico y otras sustancias minerales que les otorgan su color blanquecino y sus propiedades únicas.
En Montilla-Moriles, las tierras albarizas son el hogar ideal para el cultivo de la uva Pedro Ximénez: su combinación da lugar a vinos excepcionales que reflejan la identidad y el carácter de esta tierra única que ha cautivado a los amantes del vino en todo el mundo
UVA
PEDRO XIMÉNEZ
Delicada, de piel fina y pulpa jugosa, que ha encontrado en nuestra región su hábitat ideal ya que tanto el clima seco y caluroso como los suelos profundos de albarizas le favorecen de manera notable a su desarrollo. Debido a su capacidad de maduración en la que alcanza una alta concentración de azúcares, es una variedad que se ha empleado tradicionalmente para elaborar vinos dulces naturales o bien para elaborar vinos fino sin necesidad de adicionar alcohol para que alcancen los grados alcohólicos necesarios en su posterior crianza biológica.
Delicada, de piel fina y pulpa jugosa, que ha encontrado en nuestra región su hábitat ideal ya que tanto el clima seco y caluroso como los suelos profundos de albarizas le favorecen de manera notable a su desarrollo. Debido a su capacidad de maduración en la que alcanza una alta concentración de azúcares, es una variedad que se ha empleado tradicionalmente para elaborar vinos dulces naturales o bien para elaborar vinos fino sin necesidad de adicionar alcohol para que alcancen los grados alcohólicos necesarios en su posterior crianza biológica.
Criamos nuestros VINOS con mimo bajo un milagroso VELO DE FLOR, un proceso biológico que transforma y enriquece el vino de manera ÚNICA.
